
Cuando Richard “Ricky” Dugan se unió al Programa de Manejo del Comportamiento de PSW en noviembre de 2013, se enfrentaba a importantes retos. Al pasar del Programa ASC, Ricky experimentaba dificultades de comportamiento constantes, como arrebatos verbales, negativa a participar en el cuidado personal y dificultades para interactuar con el personal masculino y sus compañeros. Conscientes de sus necesidades, el equipo de apoyo de Ricky sabía que el Programa de Manejo del Comportamiento podía ofrecerle la orientación personalizada y compasiva que necesitaba para tener éxito.
Al principio, la adaptación no fue fácil. A Ricky le resultó difícil la transición a un nuevo entorno. Se resistía a comunicarse, se negaba a realizar tareas y, a menudo, se comportaba de forma inadecuada. Pero, con paciencia, constancia y fomentando la confianza, el personal de PSW poco a poco empezó a lograr avances. Con refuerzos positivos, técnicas de redirección y juegos de rol prácticos sobre estrategias para calmarse, Ricky empezó a hacer progresos significativos.
Durante los últimos 11 años, el camino de Ricky ha estado lleno de crecimiento, con altibajos y desafíos. Sin embargo, en cada etapa, su resiliencia ha brillado y siempre ha encontrado la manera de seguir adelante con el apoyo de un equipo dedicado que cree en él. Incluso durante la pandemia de COVID-19, cuando recibió servicios alternativos desde casa, Ricky siguió demostrando su fortaleza. Y cuando se reanudaron los servicios presenciales en junio de 2021, su alegría por reunirse con sus compañeros y el personal fue inmediata y conmovedora.
Desde su regreso, Ricky ha dado grandes pasos en materia de independencia. Ha mejorado su movilidad, ha asumido un mayor control de sus rutinas de autocuidado y ha ampliado sus habilidades de comunicación. Ahora habla y socializa con mayor libertad, interactuando con el personal, sus compañeros y su comunidad con una confianza cada vez mayor. Aunque en ocasiones necesita recordatorios (especialmente en lo que respecta a las cubrebocas), su compromiso general con los protocolos de salud y seguridad de PSW ha sido impresionante.
Ricky también ha encontrado estabilidad y felicidad en casa. Desde noviembre de 2013, vive en Rico Home, donde disfruta de la cercanía de su hermana Kathy, que también reside en una casa de Rico. Su continua conexión ha sido una fuente de alegría y fortaleza para ambos.
Fuera del horario del programa, los intereses de Ricky le proporcionan aún más alegría. Le encanta la música, es un gran fanático de la lucha libre y espera con ansias los viernes, su día favorito de la semana, cuando puede disfrutar de un almuerzo en un restaurante local. ¡Una deliciosa hamburguesa es siempre su opción favorita!
Ver a Ricky convertirse en un joven más independiente, expresivo y alegre ha sido un regalo. Cada día sigue avanzando y cada pequeña victoria hace sonreír a quienes lo rodean. Ricky nos recuerda por qué hacemos lo que hacemos, porque cada paso adelante, por pequeño que sea, merece ser celebrado.
¡Buen trabajo, Ricky! ¡Estamos orgullosos de acompañarte en este viaje!
